Lo único que queda / Instalación
(Implantes metálicos rescatados de un crematorio, partículas metálicas cremadas, imanes, mecanismos, sensor) / 2013

 
 

Este proyecto, creado en el curso de una residencia en Grand Central Art Center, Santa Ana, Estados Unidos, comienza con el proceso de transformación de restos humanos en un crematorio. Encontré que los cementerios de esta ciudad están estrictamente regidos por normas, protegidos como patrimonio, y entendidos como lugares de permanencia y perpetuidad. En los crematorios, por el contrario, observé que las cenizas humanas están atravesadas por procesos intrínsecos de separación: en el cuerpo biológico se encuentran a menudo implantes y piezas metálicas que son separadas, por su artificialidad y extrañeza, para luego ser expulsadas como desecho. Las partes artificiales, ya expulsadas del cuerpo, representan paradójicamente algo de él que no muere: son aquello se resiste a ser desmaterializado.